lunes, 29 de diciembre de 2025

 

Einstein tenía la idea de Dios de Spinoza. Pero no sólo por el Panteísmo Spinoziano; sino por su sentido espiritual o místico del universo que intentó entender toda su vida y lo dejó perplejo. Pero también tiene un sentido ético y antropológico. El hombre aspira a conocerse y conocer el mundo. Encontrar un sentido después de la muerte del Dios personal hecho a imagen y semejanza de las necesidades y debilidades humanas. También es una idea de Dios que surge de la humildad ante el misterio, la admiración y la perplejidad. Esto nos muestra que un científico no es un robot o una IA, que solo funciona con una lógica binaria; sino que es un ser humano.
 

“El individuo siente la felicidad de los deseos y aspiraciones humanas, y percibe al mismo tiempo el orden sublime y maravilloso que se pone de manifiesto tanto en la naturaleza como en el mundo del pensamiento. La existencia individual se le impone como una especie de prisión y ansía experimentar el universo como un todo significativo. Los albores del sentimiento cósmico religioso se dejan ya sentir en fases tempranas de la evolución religiosa, concretamente en algunos de los Salmos de David y en algunos profetas. En el budismo, según aprendimos especialmente en algunos escritos maravillosos de Schopenhauer, aparece con mucho más fuerza este elemento. Los genios religiosos de todas las épocas se han distinguido por esta especie de sentimiento religioso que no conoce dogmas ni concibe ni a Dios a imagen y semejanza humana; y carece por tanto de iglesia alguna que deba basar en ellos sus principales enseñanzas. Por otra parte, yo sostengo que el sentimiento cósmico religioso constituye la más fuerte y noble motivación de la investigación científica.”


Rodríguez Anzola, Reinaldo. EL DIOS DE EINSTEIN: Dios = Vida unirá al mundo (p. 174). Edición de Kindle. 


No hay comentarios:

Publicar un comentario