lunes, 3 de noviembre de 2025

 

Interestelar.

Título Original: Interstellar

Director: Christopher Nolan

Guionistas: Jonathan Nolan y Christopher Nolan

Productores: Emma Thomas, Christopher Nolan, Lynda Obst

Música: Hans Zimmer

Fotografía: Hoyte van Hoytema

Género: Ciencia ficción, Drama

Duración: 169 minutos

Fecha de Estreno: 7 de noviembre de 2014 (EE. UU.)

Фильм Интерстеллар (Interstellar) 2014 - сюжет, трейлер на русском и ...

 

No pretendo comentar estas películas de ciencia ficción y otros géneros, filosóficas-psicológicas y espirituales. Mucho menos realizar una crítica, no está a mi alcance, además de estar fuera de mi intención. Sólo alguna sugerencia de algún o algunos de los temas que se abordan y que son de gran calado.

En Interestelar aparecen muchos temas de calado, casi que todos los temas filosóficos importantes. Y, como sabemos, y si no, pues hay que saberlo, los problemas filosóficos carecen de solución. En ese sentido no son problemas. Son dilemas existenciales. Es decir, que en la propia existencia se nos presentan, pero no como un problema en una pizarra, sino como vivencia, como conflicto interno, como angustia existencial inevitable para la que no hay pastilla.

La muerte sobrevuela toda la película. La muerte a título individual y en el modo del fin de la especie. La muerte como lo inevitable, pero incomprensible y nunca aceptada del todo. La muerte de una madre, que es el eje de la familia por la propia evolución biológica, cuidado, que esto no significa que defienda el régimen patriarcal. Nada más lejos de mi intención y pensamiento. Cuando una madre muere joven (cuando la familia está en construcción) la familia se resiente en lo emocional. Los vínculos afectivos se desvanecen. La madre, consciente o inconscientemente, es la que esta en todos y en todo. El padre, por muy comprometido que sea, muy igualitario, una familia en absoluto nada patriarcal, carece de esa parte afectiva y cognitiva femenina. Donde el amor no es forzado, es ágape. Ágape es la palabra griega para amor incondicional, para el amor que se da, el amor bondadoso. Que es el de la madre hacia sus hijos. Eros es la palabra para el amor del deseo, que comienza por lo material, lo sexual y sigue escalando a otros niveles. Pero, el eros, al ser deseo, es interesado y posesivo.

Bien, como sabemos no todo es puro o único. Todo tiene en sí su opuesto que se manifiesta más o menos. En la película, el padre, aún siendo un gran científico y piloto aereoespacial de un pasado que ya terminó, (es una película apocalíptica, pero sin artificios, los necesarios para hacerte reflexionar), también tiene su lado femenino. Sabe amar y cuidar de su familia. Emerge el amor y el cuidado que uno tiene escondido. Su lado femenino. Pero no alcanza el equilibrio totalmente, añora su pasado, no acepta la situación precaria en la que se vive tras la gran catástrofe, que será más pronto que tarde, el fin de la humanidad.

En este estado psicológico, emocional, se le plantea un dilema; que es el dilema de su vida. Su vida será la elección que tome, luego habrá, como siempre, otros dilemas, pero menores. El gran dilema no tiene vuelta atrás.

Como hemos dicho no hay problemas filosóficos; sino dilemas. Los problemas se resuelven, tienen solución. Pero los dilemas, no. Son existenciales y, además, exigen tomar partido por una opción entre varias o, lo peor, que son los dilemas que definen la vida, entre dos. Cuando se toma una decisión el dilema se disuelve, pero, también, una forma de vida, de estar en el mundo y se adopta otra. Pero uno no olvida lo que deja atrás al elegir y se produce un gran sufrimiento.

El dilema que se le plantea al protagonista de la película es entre el amor a la familia, en especial a su hija pequeña que tiene un gran talento científico, pero que, por su edad, es imposible que comprenda, ni el dilema y menos la opción que toma el padre, y el de la posibilidad de salvar a la especie abandonando a su familia a través de un viaje interestelar del que no sabe si va a volver, si podrá solucionar el problema y, si vuelve, contando con la relatividad de tiempo y espacio, pues su vuelta es la famosa paradoja relativista. Si vuelve para él han pasado pocos años, pero para los que se quedan en tierra, sus hijos han pasado muchos. Ésta es una paradoja famosa de la que se ha hablado mucho técnicamente, pero poco vivencialmente. Cuáles serían los sentimientos de un padre maduro que ve a su hija, a la que dejó de niña, en el lecho de muerte. Y, a la inversa. Uno se queda sin palabras. Sólo siente. Y siente un montón de emociones.

El dilema irresoluble, pero al que se enfrenta es el nosotros frente al yo. Si elijo el yo, mi familia, mi tranquilidad, mi ausencia de compromiso el fin de la especie es inevitable. Ahora bien, si elijo el nosotros, no se asegura la salvación de la especie; pero, sí hay al menos una probabilidad. Esto es un problema psicológico y ético-filosófico de gran calado.

También se puede mirar desde el punto de vista evolutivo (tanto biológica, como culturalmente). ¿Cómo hemos evolucionado, por competición o por colaboración?

Este dilema me recuerda las palabras de Jesús, “¿Quiénes son mis hermanos, mi madre? Son estos que están aquí” Su familia es el prójimo, más aún la humanidad. Ésta ha sido la elección, no sin dolor, de los grandes maestros y sabios de la humanidad que han abierto nuevos caminos. Pero abandonando a los suyos.

En fin, esto es una pequeña muestra, un ramillete, de las grandes preguntas que nos hace esta película, que no son más que las que tenemos que resolver a diario, queramos o no, las aplacemos o no. Están ahí, a la espera, no de una solución, sino de una decisión que implica una acción.

No hay comentarios:

Publicar un comentario